Matriz BCG, ¿qué es y cómo puede ayudar a tu empresa?
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Si tienes una empresa con un catálogo de productos o servicios variados, saber cuáles funcionan mejor puede aumentar tus ingresos y reducir tus pérdidas. Porque ¿de qué sirve mantener un producto que no te aporta beneficios? Para evitar esto muchas personas emprendedoras y empresas utilizan la matriz BCG. Si todavía no sabes qué es, te lo contamos en este artículo.
Qué es la matriz BCG
En 1970, Bruce Henderson, fundador de Boston Consulting Group, dio vida a lo que conocemos como la matriz BCG. Estas siglas corresponden al nombre de su empresa. Henderson elaboró esta herramienta para analizar el portafolio de su compañía. Con el tiempo, esta fue evolucionando y mejorando, convirtiéndose en una matriz utilizada por numerosas empresas.
La matriz BCG, o matriz de crecimiento-participación, evalúa los productos de una compañía, según su participación en el mercado y tasa de crecimiento. Este análisis permite entender el ciclo de vida de tus productos, detectar lo que te está siendo menos rentable y qué estrategias de ventas puedes seguir para crecer. En definitiva, se utiliza para:
- Asignar recursos eficientemente. Tu empresa puede destinar sus recursos de manera estratégica en los productos con alto potencial de crecimiento, logrando mejores ventas.
- Priorizar cartera de productos identificando qué funciona y qué no. permite tener una visión clara del rendimiento de tus productos y tomar decisiones informadas.
- Fomentar la innovación. La matriz BCG te permite desarrollar innovaciones para productos con alto potencial.
- Planificar a largo plazo. Clasificando los productos según rendimiento puedes planificar mejor tu estrategia.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que esta herramienta tiene ciertas limitaciones. Esta matriz tiene una simplificación que puede ser excesiva, haciendo que haya productos que no encajen dentro de ninguna categoría. Además, su análisis se limita a dos variables dejando fuera factores relevantes. Esto hace que no sea la única fuente en la que basarte para tomar decisiones, sino que debes combinarlas con otras como el análisis DAFO.
Construye tu propia matriz BCG
Seguramente ahora te preguntes cómo puedes crear tu propia matriz BCG. Es un proceso sencillo, pero con una serie de elementos que conviene comprender bien.
La matriz BCG se estructura a partir de dos ejes perpendiculares que dan lugar a cuatro cuadrantes. En ellos se sitúan los productos o unidades de negocio de una empresa en función de dos variables: su tasa de crecimiento del mercado y su participación relativa en el mercado.
El eje vertical representa la tasa de crecimiento del mercado en que compite tu producto, mientras que el horizontal representa su participación relativa respecto a la competencia. Por otro lado, los cuadrantes reciben un nombre y representación característica:
- Producto estrella. Son los líderes del mercado. Te generan ingresos significativos pero, a su vez, requiere inversiones considerables. Combinan un alto crecimiento con una alta participación en el mercado. Son productos que están en fase de crecimiento.
- Producto vaca lechera. Se caracteriza por una baja tasa de crecimiento del mercado y una elevada participación relativa. Son productos consolidados que generan ingresos de forma estable y requieren menos inversión que los productos estrella. Los recursos que generan pueden utilizarse para financiar otros productos o unidades de negocio con mayor potencial de crecimiento. Se corresponden habitualmente con la fase de madurez.
- Producto perro. Ya no son rentables para tu empresa. Tienen baja tasa de crecimiento y baja participación en el mercado. Apenas generan beneficios y pueden consumir recursos que podrían destinarse a otras áreas. Se encuentran en el final de su ciclo de vida, no venden y no dan ingresos.
- Producto interrogación. Se acaban de lanzar y son innovadores. Tienen potencial de crecimiento alto, pero baja cuota de mercado. Son productos, por tanto, en etapa de lanzamiento. Requieren analizar si merece la pena invertir para aumentar su cuota.
Ya conocemos los elementos que dan lugar a esta matriz, ahora podemos pasar a ver los pasos para construirla:
- Elige las unidades de negocios o productos de tu cartera que quieras analizar.
- Identifica el mercado de referencia donde compite cada producto.
- Calcula la tasa de crecimiento del mercado. Para ello, puedes usar datos estadísticos, informes sectoriales, tendencias de mercado y proyecciones de crecimiento. Esto permite saber si cada producto opera en un mercado de crecimiento alto o bajo.
- Analiza la participación en el mercado. Puedes calcular la cuota de mercado de un producto dividiendo sus ventas entre las ventas totales del mercado durante el mismo periodo y multiplicando el resultado por 100. Sin embargo, para la matriz BCG también es habitual usar la cuota de mercado relativa, que compara la participación de la empresa con la de su principal competidor.
- Coloca cada producto en la matriz usando la información recopilada para asignar la posición correspondiente según su tasa de crecimiento y participación.

Con la matriz ya construida puedes pasar a analizar los resultados y ver qué decisiones vas a tomar. Suele haber varias estrategias derivadas de este análisis:
- Construir. Aumentas la inversión en un producto para mejorar la participación en el mercado. Se hace cuando hay potencial para que gane posición en un mercado en crecimiento.
- Esperar. Conservas la posición del producto en el mercado mediante una inversión suficiente para mantener su participación. Suele hacerse con los productos vaca.
- Cosechar. Reduces la inversión para optimizar la rentabilidad de un producto. Trata de cosechar lo máximo posible en poco tiempo.
- Vender. Eliminas productos que ya no funcionan y destinas los recursos a otros que funcionen mejor.
Ahora, ya tienes todo lo necesario para hacer tu matriz BCG, ¿a qué estás esperando?