Hombre calculando WACC en tablet

WACC: ¿Qué es y cómo se calcula?

En el post de hoy sacamos nuestro lado técnico para hablarte de otra métrica que deberías tener controlada si estás emprendiendo o pensando en hacerlo. Una de las más importantes dentro de las finanzas corporativas: WACC: Coste Promedio Ponderado de Capital (Weighted Average Cost of Capital).

Su idea es bastante intuitiva: te dice cuánto te cuesta financiar tu empresa y, por tanto, cuál es la rentabilidad mínima que debes generar.

¿Qué es WACC?

El WACC es la tasa de rendimiento que una empresa tiene que alcanzar para cubrir costes de financiación de sus inversiones. Es decir, refleja la rentabilidad mínima que una empresa tiene que generar para poder satisfacer a todos sus inversores. De esta forma, el WACC es un indicador básico para tomar decisiones de inversión y financiación.

No se trata solo de saber cuánto se gana, sino de saber si se gana lo suficiente cómo para compensar ese coste. Funciona como una referencia: si una inversión no supera el WACC, no está generando valor.

Ahora bien, ¿para qué sirve calcular el WACC de una empresa? Lo cierto es que es una herramienta muy útil para tomar decisiones financieras, sus usos son varios:

  • Evaluación de proyectos de inversión para saber la viabilidad que tiene y su capacidad de generar valor. Antes de lanzar nuevos productos, abrir nuevas líneas de negocios o expandirse a nuevos mercados, se puede estimar la rentabilidad esperada y compararla con el WACC.
  • Negociaciones con inversores, ya que puede tomarse de referencia para justificar la rentabilidad mínima que se espera.
  • Ayuda a hacer un análisis de la estructura de capital de la empresa para optimizarla y reducir costes.
  • Sirve para comparar la rentabilidad de la inversión con el coste de financiación para poder tomar decisiones informadas.

¿Cómo se calcula el WACC?

El cálculo del WACC se basa en una combinación de fuentes de financiación. Se trata de ponderar el coste del capital propio y el coste de la deuda, según su proporción en la estructura de capital de la empresa:

WACC=[(E/V)​×Re]+[(D/V)​×Rd]×(1−T)

Dentro de esta fórmula:

  • (E ) es el valor del capital propio.
  • (D) es el valor de la deuda.
  • (V) es el valor total de la empresa (( E + D )).
  • (Re) es el coste de los fondos propios.
  • (Rd) es el coste de la deuda.
  • (T) es la tasa impositiva.

Para comprenderlo mejor podemos verlo con un ejemplo sencillo. Imagina una empresa que tiene 5 millones de euros de capital propio (E) y 2 millones de deuda (D). El coste del capital propio es del 10% (Re), el de la deuda del 3% (Rd) y la tasa impositiva del 30%. En este caso el valor total de la empresa sería de 7 millones de euros. Con estos valores ya podemos aplicar la fórmula:

[(5/7)​×10%]+[(2/7)​×3%]×(1−0,30)=7,74%

Este porcentaje final significa que cualquier inversión que la empresa realice debe generar una rentabilidad superior al 7,74% para que realmente merezca la pena. Si no lo alcanza, generaría menos de lo que cuesta financiarla.

Es importante saber que el WACC no es un valor fijo. Puede cambiar en función de factores como las condiciones del mercado, el riesgo del negocio o la estructura de financiación de la empresa. Por lo que se debe entender como una referencia dinámica que ayuda a tomar decisiones informadas.